Merece la pena intentarlo

Aunque (como en toda situación de verdadera trascendencia para el mantenimiento del actual control absoluto del Levante UD por parte de quienes hoy lo detentan) exista una voluntad flagrante de silenciar el tema, el próximo viernes 13 de noviembre finaliza el plazo para que cualquier levantinista con un mínimo de 5 de años de antigüedad como socio y accionista pueda presentar su candidatura a convertirse en patrono de la Fundación Levante UD Cent Anys, máxima accionista, y por tanto, dueña de facto, del Levante UD SAD.

Aun así, pese a la obvia voluntad de algunos de que cuanto menos gente se entere de ello, mejor, la semana pasada recibí una llamada de un granota de toda la vida preguntándome si de verdad merecía la pena enviar la carta de solicitud.

Le respondí con franqueza, indicándole que, sin el apoyo del actual Consejo de Administración, convertirse en patrono de la Fundación es poco menos que una quimera. Ya quedó demostrado hace 4 años, cuando se vetó el acceso de 6 patronos independientes (6 de 23, es decir, una cantidad que ni tan siquiera podía aspirar a suponer una nimia amenaza para el control de la mayoría reinante) mediante un cambio de última hora en el sistema de votación.

Así, en la Junta General de Accionistas, en lugar de elegir a los 6 patronos (2 por tramo) que legalmente se debía, el Consejo de Administración decidió que se votase a 12, eligiendo de ese modo la Junta a los 6 que le correspondía y ‘recomendando’ a la Fundación a 6 más del interés del grupo reinante (obviamente aceptados por la Fundación herencia de la elegida a dedo por el actual presidente del Levante, Quico Catalán), de modo que se impedía la entrada de los segundos 6 más votados, es decir, los deseados por los más de 500 accionistas representados por el FROG, que eligió democráticamente (un accionista, un voto), a los 6 candidatos independientes por quienes finalmente optó.

El ‘viejo’ nuevo proceso de ‘renovación’ de patronos

Hace menos de dos semanas, cuando en la Ejecutiva de la Fundación se nos informó del inicio del nuevo proceso de ‘renovación’ de patronos (no auspiciado ni por la Fundación ni por su Ejecutiva, ya que no tuvimos noticia alguna del citado proceso hasta ese preciso instante), solicité, como representante del FROG, que se pida al Consejo que la Junta General vote esta vez únicamente a sus 6 patronos, los que por norma le corresponden, y no vuelva a condicionar la elección correspondiente a los 6 de la Fundación.

No me cabe duda de que, salvo un arranque de dignidad que no espero, nuestra petición será ignorada y el Consejo hará que la Junta vote a 12 patronos, es decir, decida ya solo con ello (sin contar, además, a los 3 patronos más seleccionados del actual Consejo, con lo que la cifra se va a 15 de 23), más de la mitad de los integrantes del nuevo Patronato de la Fundación.

¿Para qué, entonces, perder tiempo y esfuerzo en presentar una candidatura destinada a ser desestimada? Muy sencillo: para estar ahí, para evidenciar que existen muchos levantinistas que pueden aportarle a la Fundación, y por lo tanto al Levante UD, tanto o más que los actuales patronos.

Por lo pronto, sin duda, es muy probable que nuevos patronos, independientes del actual Consejo, hubiesen puesto el grito en el cielo al ver que este ponía en riesgo el futuro económico de la entidad solicitando un crédito de hasta 60 millones de euros, en plena pandemia, al tiempo que ignoraba la opinión de los propios patronos (sí, increíblemente, el máximo accionista, pese a su evidente afinidad con el Consejo actual, ni siquiera pudo votar la solicitud del préstamo), incluso negando el texto del mismo a los patronos (2 de 23…) que exigimos conocer en qué condiciones se está hipotecando el futuro del club.

Por eso hace falta la mayor cantidad posible de patronos independientes en la Fundación. Cuantos más levantinistas expresen su voluntad de formar parte del máximo accionista del club, mejor. Cuanto más nos movamos para evitar controles absolutos y opacos de la sociedad, mejor.

Porque basta con mirar al vecino para ver que luego vienen las lamentaciones. Es ahora cuando hay que pelear por tener gente, dentro, que vigile con sus propios ojos que los gestores ejercen su labor con rigor, honestidad y por el bien presente y futuro de la entidad. No hay que suponer que las cosas se hacen bien, hay que comprobarlo. Y más cuando salta a la vista la voluntad manifiesta de esconder lo que se firma, los compromisos que definirán el futuro del Levante UD.

Por eso es importante presentarse al patronato. Por eso es importante la unión entre los accionistas no vinculados al actual Consejo de Administración. Porque queremos un club transparente, que no nos esconda las cosas por a saber qué intereses. Y de quién.

La predisposición mostrada

“Los actuales miembros del Patronato ya han mostrado su predisposición a presentarse”, dice el comunicado del club. ¿Cuál es la realidad de esta frase? Que en la mayoría de casos (por no decir en todos), el mismo Consejo de Administración que llamó a los actuales patronos para invitarles a formar parte de la Fundación hace 4 años, ahora ha repetido llamada. No es que los patronos hayan ido a decir que quieren seguir, es el actual Consejo el que les llama para mantener el statu quo.

Esta es la situación actual del club. Mucho menos ideal de lo que se vende. Basta con no querer mirar hacia otro lado. Por eso es importante moverse ahora. “Pero si vamos a perder”. Muy posiblemente. “Pero si lo tienen todo controlado”. Casi todo, es cierto. Pero merece la pena intentarlo. Porque el futuro del club está en lo que hagamos hoy, no cuando ya sea tarde.

Carlos Ayats
Presidente del FROG – Asociación de Accionistas del Levante UD

Cuestión de fe

La suerte está echada. La operación de mayor magnitud económica de la historia del Levante UD es ya una realidad. Con los 60 millones de euros concedidos a finales de la semana pasada por BRIDGE, una de las plataformas de generación de fondos de deuda para proyectos de infraestructuras de Edmond de Rothschild Asset Management, la directiva del decano valenciano pretende hacer frente a la financiación de las dos fases de la remodelación del Ciutat de València, la construcción de la ciudad deportiva en el barrio de Nazaret y la cancelación de los créditos bancarios todavía pendientes del concurso de acreedores en el que el Levante UD sigue inmerso 11 años después de la firma del convenio.

La duda, no despejada más que con generalidades y cuentos de la lechera –naming, hospitality y demás castillos en el aire-, es cómo conseguirá devolver la entidad en 12 años un 130% de la deuda a la que ha sido capaz de hacer frente en los 11 previos, en el contexto, además, de mayor incertidumbre económica de la historia reciente, tanto a nivel global como en lo referente al ámbito futbolístico.

Para obtener una visión acertada de la realidad de la operación, y poder así trasladarla a todos los accionistas que formáis parte del FROG, he consultado a varios especialistas de reconocido prestigio en la materia. Escuchados todos, y si bien hay quien afirma haber llevado a cabo recientemente operaciones similares a nivel inmobiliario por tipos de interés inferiores a la mitad del firmado por el Levante UD, nuestro caso, como explica uno de los principales expertos nacionales del ámbito, es comprensiblemente diferente.

Riesgo importante, sí; coste disparatado, no

“Es difícil valorar si se trata de una financiación buena o mala, porque la respuesta a eso te la va a dar la coyuntura”, me explica como literalmente transcribo. “Ahora mismo, el tipo de interés está en prácticamente 0, por lo que un 5%, por ejemplo, nos parece muy alto. Sin embargo, la cuestión se encuentra en cómo está contemplado todo dentro del modelo de negocio, ya que no estamos ante una operación con bienes tangibles inmobiliarios de fácil colocación en el mercado. Por ejemplo, avalar con una ciudad deportiva que aún no existe, supone un riesgo para el fondo. Y además, en caso de que finalmente, por impagos, tuviera que quedársela, ¿a quién se la vende? Por todo ello, el coste, en mi opinión, no es disparatado. Entre un 5 y un 7% son tipos de interés razonables para una financiación de este tipo cuando se trata de alguien que no es el Real Madrid o el Barcelona, es decir, que no tiene una entrada de recursos extradeportivos importantes, como por ejemplo, el capítulo de merchandising”.

Además, añade, “Rothschild es un grupo que no se va a meter en algo en lo que no crea, porque ahora mismo, podría ser, si no la primera, la segunda entidad de financiación privada más importante del mundo, y eso tiene que dar cierta tranquilidad. Entiendo que tanto el Levante como ellos habrán valorado los diversos escenarios antes de ir hacia adelante con una operación de esta magnitud. No obstante, lo que nos queda es cruzar todos los dedos, los de las manos y los pies, para que el equipo siga en Primera. Si eso pasa, que entiendo que es el escenario 1, no debería haber ningún problema. Eso, siempre y cuando esta crisis no nos haga demasiado daño, que yo creo que en este tipo de proyecto no debería hacerla, al menos directamente. En cualquier caso, es un endeudamiento de primera magnitud, lo que obviamente conlleva un riesgo importante”.

La Fundación, sorprendentemente al margen de la decisión

En este sentido, en teoría, estamos ante una operación arriesgada pero comprensible. Y digo en teoría porque hay varios aspectos que invitan, una vez más, a posicionarse en la mayor de las cautelas. La principal es obvia: nadie, al margen de los impulsores de la operación dentro de la directiva, conoce la letra pequeña del acuerdo (sí, por supuesto, tampoco aquellos medios de comunicación que, ahogados en su lamentablemente habitual e interesado arrodillamiento oficialista, lo venden como la panacea sin ahondar mínimamente en él).

De hecho, ni siquiera los patronos de la Fundación, máxima accionista del club, hemos tenido acceso a un acuerdo que supone el mayor endeudamiento de la historia de la entidad. Sonará increíble, pero es tan duro como cierto.

Es más, pese a alguna filtración interesada que afirmaba que la Fundación había dado el ok a la operación, jamás ha sucedido tal cosa. Es rotundamente falso que el máximo accionista del Levante UD haya aprobado esta operación. Rotunda y absolutamente falso.

De hecho, en la última reunión de la Comisión Ejecutiva -principal órgano gestor de la Fundación-, celebrada el pasado 25 de junio, dos de los patronos reclamamos directamente conocer, lógicamente, la letra pequeña del acuerdo antes de proceder a decidir el posicionamiento favorable o no en la votación que, suponíamos, iba a llevarse a cabo en la siguiente reunión del Patronato.

Sin embargo, de manera sorprendente, el cónclave que esperábamos decisivo, la Junta Ordinaria del Patronato acaecida el pasado 27 de julio, no fue ni el mero trámite previsible. De hecho, la aprobación de la operación que supone la transformación económica y estructural de la entidad ni siquiera fue incluida en el orden del día.

Dicho orden del día se zanjó en apenas 20 minutos, y fue en el apartado final de ‘Ruegos y preguntas’, como si se tratase de un tema menor, cuando el presidente, Quico Catalán, y el director financiero de la entidad, Nacho García, se sometieron a las preguntas de los patronos, fundamentalmente, del FROG, dado que para demasiados de mis compañeros preguntar sigue siendo, incomprensiblemente, ofender a quien les ha invitado a formar parte de un órgano que, teóricamente, debe velar por el buen hacer de la directiva y el futuro de la entidad.

“Preguntar podéis preguntar, pero…”

Pequeño paréntesis. No deja de ser curioso que, mientras escribo estas líneas, el club lance un comunicado presumiendo de transparencia, jactándose de haber obtenido la máxima puntuación en un informe realizado por una ONG.

Más allá del sonrojo que produce vender que se es el club más transparente empatado con otros 18 -es decir, que seríamos campeones de liga y, a la vez, estaríamos en descenso en la primera división de la transparencia– y de invitar al citado medidor a revisar, a la vista de su escasa utilidad, los 48 indicadores analizados, es de un cinismo supino hablar de transparencia en el actual Levante UD, un club que solicita el mayor préstamo de su historia y ya no es que no traslade el acuerdo al máximo accionista de la entidad… ¡es que ni siquiera permitió a los patronos conocer el nombre del fondo!

Escudándose en la importancia de que no se filtrase el mismo -pese a que desde el 11 de junio, es decir, mes y medio antes, ya se había publicado en prensa-, el Sr. García, tirando de una ironía de dudoso gusto, contestó a la cuestión con un tono, en mi opinión, que evidencia la posición real de superioridad del trabajador -en este caso, la directiva- con respecto al dueño -la Fundación-: “Preguntar podéis preguntar, pero no lo vamos a decir”. Difícil superar tamaña transparencia.

Cuando, poco a poco, ante las preguntas del FROG, salieron a la palestra algunos de los datos de la operación, se nos solicitó una confidencialidad hasta la concreción de la operación que, una vez más, hemos cumplido pese a nuestro desacuerdo con, como mínimo, las formas de llevarla a cabo.

“Dentro de unos años nos reiremos de estas cifras”, afirmó en un momento dado el presidente, provocándome, lo reconozco, el escalofrío fruto de la duda de si lamentaremos recordar esa frase dentro de unos años. Esa ligereza a la hora de afrontar una operación de tal magnitud en las circunstancias actuales me parece sumamente atrevida. Sinceramente, más que reírnos dentro de unos años del tema, me conformaría con no tener que lamentarlo.

La posible necesidad, escondida

Así mismo, dada la actual coyuntura global provocada por la pandemia, quisimos saber si, de verdad, la operación es una apuesta voluntaria por el futuro o un modo de salir al paso de una situación de necesidad del club -de la que, periodísticamente, he recibido diversos avisos, relacionados tanto con el aplazamiento de pagos menores de 50.000 euros, como de la tardanza en los abonos a la constructora en esta primera fase de remodelación del estadio-.

La respuesta de Quico, en este aspecto, sigue siendo rotunda: no hay necesidad alguna de pedir el crédito. Se pide “porque es el momento de crecer”. Yo, que crecí periodísticamente con el cuento de Villarroel de que éramos “el club más saneado de España” y “el único que pagaba nóminas por adelantado” para acabar con más de 90 millones de deuda y el club al borde de la liquidación, hace tiempo que aprendí a desconfiar de determinados planteamientos.

En cualquier caso, si había necesidad económica y esto es una patada adelante, tardaremos en saberlo. Ahora, el ingreso de 60 millones de euros dará para pagar el nuevo estadio, la ciudad deportiva y saldar los 13 millones con los bancos pendientes del concurso. Y todo va a parecer maravilloso durante un tiempo. Pero que nadie olvide que, después de todo eso, quedarán 60 millones, más intereses, que pagar. Y con prácticamente todo el patrimonio hipotecado.

Para hacer frente a los pagos, y evitar tener problemas, el club tiene previsto ir alimentando “una especie de hucha” con la que soportar los años de mayor carga del préstamo. Otra gota de sudor frío. ¿Qué sucederá con esa hucha cuando los resultados deportivos inviten a un sobre coste para intentar salvar la categoría? Porque creer que, en los próximos 12 años, eso no va a suceder nunca, es vivir en un optimismo utópico.

En definitiva, que lejos de visiones maniqueas sobre la operación, esta se ha firmado con un fondo que invita a confiar en su viabilidad pese a las dificultades actuales. Eso sí, las formas no han sido ni transparentes ni las mejores, y se trata de una decisión unilateral por parte de la directiva del Levante UD, que no ha querido contar con la aprobación de la Fundación de la misma.

Inicialmente, Quico manifestó su intención de contar con ella, pero entiendo que finalmente, dando por válida una interpretación (actualmente, aunque discutida, dominante y seguida por la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública) que entiende que no es necesario el acuerdo de la Junta General para hipotecar más del 25% de los activos del último balance aprobado -consentimiento que sí exige la Ley de Sociedades de Capital desde 2014 para la adquisición, enajenación o aportación de activos que superen dicho valor (sin olvidar que una hipoteca, en caso de impago, implica una enajenación en potencia)-, el presidente ha decidido obviar la votación en la Junta.

En mi opinión, carece de sentido no pedir el apoyo de la Fundación. Primero, porque lo hubiera tenido, seguro, por cuanto recordemos que la actual institución es herencia de la que él mismo nombró a dedo, con lo que la afinidad es obvia, como ha quedado históricamente demostrado de manera sobrada.

Y en segundo lugar, porque hubiera repartido la responsabilidad. Hubiera sido una apuesta de riesgo, por necesidad u oportunidad, pero lo hubiera sido de todos. De este modo, no es así.

En cualquier caso, el préstamo está firmado y, la suerte, echada. Desde el FROG, seguimos demandando tanto al presidente como al resto de la directiva actual un cambio de actitud, una mayor confianza en el resto del levantinismo, una transparencia real y no pobremente aparente, una democratización del club que abra las puertas de las decisiones a todos los sectores actualmente marginados, aunque a veces vayamos a decir lo que no se quiere oír.

A partir de ahí, compartimos la ilusión por ver un Ciutat majestuoso y una ciudad deportiva en Valencia donde nuestro futuro crezca en las mejores condiciones. Soñamos con un gran Levante, y por no ver desvanecerse ese sueño, seguiremos sin elegir mirar para otro lado.

Un saludo cordial a tod@s. Y Macho Levante.

Carlos Ayats, presidente del FROG – Asociación de Accionistas del Levante UD

60 millones de deuda, otra vez

En las próximas horas, el Levante UD se dispone a llevar a cabo un movimiento fundamental para su historia, una decisión clave que marcará su futuro, a corto, medio y largo plazo: la aprobación de la solicitud, a un fondo de inversión, de un préstamo de hasta 60 millones de euros.

Con esta inyección, la directiva del decano del fútbol valenciano pretende hacer frente a los 17 millones de euros del coste de la 1ª fase de la remodelación del Ciutat de València; los casi 16 que aún restan por pagar del concurso de acreedores en el que, que nadie lo olvide, seguimos inmersos 11 años después de la firma del convenio (13 a bancos, 2 al Ayuntamiento de Valencia, y alrededor de 0’8 de necesaria provisión de la parte no reclamada de la deuda concursal); la pérdida, como mínimo, como consecuencia de la pandemia, de entre 5 y 8 millones de euros de los ingresos de televisión inicialmente presupuestados; y el inicio, tanto de la 2ª fase de las obras del estadio, como de las de la deseada ciudad deportiva de Nazaret.

Este reendeudamiento situará al club en unos parámetros, en cuanto a la deuda propiamente dicha, similares a los del 28 de julio de 2009, día en el que la Junta de Acreedores aceptaba un convenio que paralizaba los embargos que abocaban al club a su desaparición y daba a la entidad 2 años de carencia en el inicio del pago de la deuda, que debía abonarse inicialmente en los 5 años posteriores, e incluía una quita del 50% sobre una parte la misma.

Así, de los 88.752.412 euros oficialmente reconocidos como deuda existente, esta quedó definitivamente cifrada, tras la quita legal, en 61,4 millones de euros (en concreto, en 61.398.599).

11 años después, la directiva dirigida por Quico Catalán, que se ha visto favorecida por una explosión sin precedentes de los derechos televisivos que ha llevado al Levante UD a ingresar más de 250 millones de euros solo por este concepto en el citado periodo, ha rebajado la deuda en, aproximadamente, 45 millones.

Ello, estando 9 de las últimas 10 temporadas en Primera División, lo que nos da una magnitud de lo difícil que es reducir deuda incluso manteniéndonos en la élite; y nos avisa, en definitiva, de lo que nos puede costar hacer frente, otra vez, a 60 millones de euros de deuda.

El movimiento, además, es especialmente arriesgado en un contexto de absoluta incertidumbre como en el que nos encontramos, con la segunda oleada de la pandemia en claro auge y el play off de ascenso a Primera -del que debe salir el 20º equipo de la próxima temporada- gravemente afectado por la crisis del Fuenlabrada.

¿Qué sucederá si la próxima Liga, cuyo inicio ya se había retrasado oficialmente 3 semanas mucho antes de este bloqueo en teórica fase de resolución, sufriera un nuevo aplazamiento como el de la temporada pasada?, ¿o si debiera retrasarse varios meses?, ¿o si, incluso, no pudiera finalmente llevarse a cabo?. ¿Cómo afrontaría el Levante entonces el pago de sus nuevas obligaciones sin los más de 50 millones de euros de ingresos previstos por derechos de televisión? Ni siquiera la venta de nuestros principales activos futbolísticos, en un mercado gravemente alterado por la COVID-19, parece garantizar una solución tranquilizadora al respecto.

Ante esta posible tesitura, cabe tener muy en cuenta además quién tendría el control real de la entidad en una eventual situación de impagos. Basta mirar al Valencia CF y el proceso de venta de su mayoría accionarial a Peter Lim para obtener la respuesta. Entonces, el papel de Bankia, su principal acreedor, fue definitivo.

¿Tenemos la necesidad real de meternos en una nueva deuda de 60 millones de euros que pueda poner el control real de la entidad, no ya en manos de unos administradores concursales, sino de un fondo de inversión? Si la respuesta es sí, como me temo, por falta de alternativas mejores, la responsabilidad de los actuales gestores es incuestionable.

Por muy impopular que sea decirlo ante la ilusión generada por el nuevo estadio, el Levante UD nunca debió iniciar las obras sin tener cerrada la financiación de las mismas. Quico siempre ha afirmado que el crecimiento estructural de la entidad nunca influiría en el ámbito deportivo, y ahora, está por ver si la realidad, como tantas veces ha sucedido con anterioridad, no acaba nuevamente contradiciendo sus palabras.

De repente, lo que iba a ser la petición de un crédito de 17 millones para una cuestión ajena a lo deportivo, se ha convertido por arte de magia en un regreso a la deuda del inicio del pago concursal. Lo venda como lo venda la maquinaria propagandística de la entidad, necesitar ahora, de repente, en medio de la mayor situación mundial de incertidumbre del siglo, 60 millones de euros, un tercio más de lo que el club ha sido capaz de reducir de deuda en 11 años, es un claro motivo de preocupación para cualquiera que no quiera practicar el tan extendido hábito de mirar para otro lado.

En cualquier caso, llegados a esta situación de necesidad, cabe buscar la mejor solución. Procede ser claro y transparente con las condiciones del préstamo (cantidad, tipos de interés, obligaciones, avales, posibles penalizaciones…), y si se aspira a que el apoyo de la Fundación a esta operación sea algo más que un brindis al sol, la letra pequeña del mismo debe ser puesta, como ciertamente parece dispuesto a hacer Quico, en manos de los patronos, quienes tenemos la responsabilidad, no lo olvidemos, de velar por los intereses y el futuro del Levante UD.

Procede nuevamente, a la hora de recordar la función de la Fundación, volver la vista al proceso que, durante el verano de 2014, acabó con la venta del Valencia CF a Peter Lim, sin que ni un solo patrono, ni siquiera los institucionales (Diputación, Generalitat, Ayuntamiento…), fuera capaz de que el empresario asiático se comprometiese por escrito a lo que públicamente se vendía: reemprender y finalizar las obras del Nuevo Mestalla. Al menos, el Ayuntamiento y la Diputación (no así la Generalitat) tuvieron la dignidad de postularse en contra en la votación definitiva para evitar un 19-0 que hoy sonrojaría, más aún si cabe, a quienes formaron parte de aquel sainete. Los patronos tenemos la responsabilidad de velar por el interés y el futuro del club, aunque ello suponga el riesgo de ser impopular en momentos de tensión.

Tanto que nos gusta mirarnos en el espejo valencianista para destacar las bondades de nuestro, por otro lado, incuestionable crecimiento, no estará en ningún caso de más que tomemos buena nota también de sus principales errores para evitar caer en círculos viciosos de ambición y huidas económicas hacia delante que, como hoy es bien notorio, SÍ tienen consecuencias.

Si la situación, en parte condicionada por un elemento distorsionador e inesperado como es la crisis del mundo del fútbol derivada de la pandemia, nos ha puesto en un momento difícil, es fundamental que salgamos de esto unidos y, sobre todo, con responsabilidad.

Si hacen falta 60 millones porque hemos querido correr más de la cuenta y nos ha pillado en el toro en el momento más inoportuno, vale, pero reconozcamos los errores y tengamos todos bien claro dónde nos metemos. Es momento de ser transparentes, verdaderamente humildes, y por encima de todo, responsables.

No estamos ante un momento baladí, por más que los focos (en buena parte, de manera intencionada), apunten en otras direcciones. Nos estamos jugando el futuro del Levante UD. Y dentro de unos años, nuestro papel, el de todos, en esta decisión, será juzgado. Cuando eso suceda, ojalá nuestra imagen (sí, la de todos), sea bien distinta a la de los protagonistas de una operación que no ha hecho más que aumentar la presión de la soga al cuello de nuestro eterno rival.

El ejemplo de lo que no se debe hacer lo tenemos bien cerca. No repitamos los mismos errores. Los ojos, bien abiertos, y los pasos, lo más lejos posible del barro.

 

Carlos Ayats,
Presidente del FROG-Asociación de Accionistas del Levante UD,
 y patrono y miembro de la Ejecutiva de la Fundación Levante UD Cent Anys

El Informe Catalán

17 páginas. La primera, con la portada; la segunda, con el índice; la tercera, con la introducción; otra, con las conclusiones, gráficos ocupando páginas completas… Vamos, el típico trabajo del colegio que se hincha cuando no se ha hecho ni el huevo para mendigar un aprobado.

Ese es el ‘informe’ en el que, supuestamente, se ha basado el Consejo de Administración para ‘proponer’ la ya aprobada multiplicación del salario del actual presidente del Levante UD, Quico Catalán, que este año, si el primer equipo masculino logra la permanencia, se embolsará, como mínimo, medio millón de euros de sueldo.

Reconoce, abiertamente, desconocer las cifras en que se basa la comparativa

De las 17 páginas, 12 son un análisis de la evolución económica del club entre las temporadas 11-12 y 17-18, y apenas 2 y media están destinadas a la “valoración de la remuneración del cargo de presidente del club”.

En estas últimas, pueden leerse perlas como: “A pesar de la Ley de Transparencia, no se conocen los sueldos directos de los presidentes o más altos ejecutivos ya que, habitualmente, se encuentran camuflados dentro de los ‘gastos de personal no deportivo’ o dentro de ‘alta dirección’”.

Es decir, que además de acusar al resto de clubes de esconder dichos salarios, se reconoce, abiertamente, que se desconocen las cifras en las que se supone, se basa el citado aumento. Brillante.

En todo caso, en una extraordinaria muestra más de coherencia, en un párrafo posterior, se afirma que los datos desconocidos “en la Liga sí se conocen”, y se indica que “los altos directivos tienen sueldos, según se ha podido saber” (¿?), “pero sin confirmación oficial” (sic), “con un tope de alrededor de 1,2 millones de euros en las escalas más altas”.

Datos sin contrastar vs datos conocidos

“En cuanto a los clubes medianos”, prosigue, “los sueldos están por encima de la remuneración actual del presidente, sobre 400.000 euros”. Sobre dicha cifra, al margen del ‘clarividente’ “en la Liga sí se conocen”, no se aporta dato o fuente alguna.

En este punto, es pertinente apuntar la información aportada por la Cadena COPE Valencia al respecto, señalando las cifras que la emisora ha sido capaz de obtener: Éibar (150.000 € / año), Espanyol (200.000 € / año), Osasuna (450.000 € / año en caso de permanencia en Primera), Huesca (130.000 € / año, datos de la 18/19) y Betis (242.000 € / año).

La media de estos datos obtenidos es de 234.000 € / año, cifra mucho más acorde a los 229.000 € / año que venía percibiendo Catalán que a los 500.000 € / año que, como mínimo, se embolsará ahora.

Evitar una oferta de un club superior, supuesto objetivo

“No interesa contemplar los clubes con presupuestos más bajos”, añade el ‘informe’, “por entender que ese no es el objetivo de este informe, sino que es valorar que el presidente pueda tener una mejor oferta, por lo tanto, de un club de categoría superior”.

El argumento, curiosamente, es idéntico al empleado por los afines al Sr. Tebas (entre los que se encuentra el propio Quico Catalán) para justificar que el actual presidente de la Liga -que accedió al cargo criticando el salario de su predecesor, José Luis Astiazarán, inferior a los 400.000 €- haya disparado su salario hasta los 1,2 millones de euros más bonus, tal y como indica el propio Informe Catalán, que añade que el bonus, de 0’25 millones, es “casi imposible de fallar” (sic).

Los estándares de mercado de empresas comparables

En la modificación del artículo 15 de los Estatutos Sociales del Levante UD, promovida con el fin de ‘adecuar’ el salario del presidente y aprobada en la pasada Junta General de Accionistas, se especifica que “la remuneración de los consejeros con facultades ejecutivas deberá en todo caso guardar una proporción razonable con la importancia de la sociedad, la situación económica que tuviera en cada momento y los estándares de mercado de empresas comparables”.

En este punto, es especialmente lamentable la aportación del ‘informe’ en cuanto a los estándares de mercado de empresas comparables. No en vano, al margen de la afirmación, de dudosa procedencia y sin posibilidad de corroboración alguna, de que “en los clubes medianos los sueldos están sobre los 400.000 euros”, no se aporta NI UNA SOLA CIFRA de lo que gana hoy en día un ejecutivo de NINGÚN CLUB actual de Primera División. Ni del último lustro. Ni una.

De hecho, en las citadas 2 páginas y media, únicamente se habla del salario de Tebas (obviamente, perteneciente a una empresa no comparable), y de los sueldos de Augusto César Lendoiro, presidente del Real Club Deportivo de la Coruña entre 1988 y 2014, y Paco Roig, máximo mandatario del Valencia Club de Fútbol entre 1994 y 1997, referencias de hace décadas y que, obviamente, no pueden ser consideradas como estándar alguno de “empresas comparables”.

Y hasta aquí los argumentos del ‘informe’ para justificar la decisión de multiplicar el sueldo de Catalán. Es más, por no aparecer en el ‘informe’, ni tan siquiera aparecen los datos argumentados por el directivo del Levante Luis Calero en el Patronato de la Fundación Levante UD Cent Anys del 5 de diciembre de 2019, en su defensa del citado aumento, referentes a la Segunda División española, mientras que, los referentes a la Primera División, han sido rebajados. ¿No es el mismo ‘informe’?, ¿ha sido éste modificado?, ¿por qué motivo?

Una intrahistoria más que sospechosa

Y es que el famoso ‘informe’ tiene una intrahistoria muy alejada de la transparencia de la que presume (solo de palabra, porque los hechos son de una opacidad contundente) el Levante UD.

Para empezar, tal y como ya denunció públicamente el FROG después del Patronato del 5 de diciembre, los patronos, es decir, los dirigentes del teóricamente independiente propietario de la mayoría accionarial del Levante UD SAD, aprobaron la multiplicación del salario de Catalán sin que les fuese ni siquiera permitido leer el supuesto ‘informe’.

“No estoy autorizado a mostrarlo”, respondió el Sr. Calero a la petición del FROG, previa a la votación que decidiría la aceptación del aumento. Tan increíble como cierto. Excepto el FROG, por cierto, ni uno solo de los patronos restantes puso objeción alguna a aprobar el nuevo salario sin tener acceso al supuesto ‘informe’.

Con la aprobación del nuevo salario ya decidida por el ok del máximo accionista, en la Junta General de Accionistas del pasado 16 de diciembre, el directivo Braulio Pastor, principal impulsor del famoso ‘informe’, realizó una defensa de la multiplicación salarial con una intervención panegírica sobre las bondades del presidente Catalán, amigo personal de Pastor, obviando sus múltiples promesas incumplidas durante el mismo 2019 (su múltiples veces anunciada decisión de abandonar el cargo, la cubierta del estadio, el inicio de las obras de la Ciudad Deportiva de Nazaret, etc.) y sin mostrar una vez más el supuesto ‘informe’ que, según afirmó estaría “a disposición de cualquier accionista que lo solicitase”.

Tras contestarle lo evidente en la Junta al Sr. Pastor -es decir, que los informes se ofrecen antes de las votaciones, no después- procedimos a solicitar, al día siguiente a la celebración de la Junta General -en concreto, el 17 de diciembre, a las 19.18 horas-, que nos fuese facilitado el famoso ‘informe’.

Más de dos meses de espera…

Para nuestra sorpresa (o quizás no tanta…), el documento solicitado no solo no llegaba, sino que ni siquiera había respuesta. Han tenido que pasar más de dos meses, y ser necesario insistir en la petición en calidad de patronos de la Fundación, para que, el pasado 19 de febrero, recibiéramos respuesta a nuestro correo electrónico del secretario del Consejo, Jorge Lucas, señalando que el documento estaba a nuestra disposición en las oficinas del club. Dos meses para una línea de respuesta (o para ‘darle forma’ al documento, ¿quién sabe?).

El pasado lunes, acompañado en todo momento por personal del club, tuve acceso al ‘informe’ citado, del que, en una muestra más de la ‘transparencia’ existente, no se permite tomar fotografía alguna. El resultado de la lectura del mismo no pudo ser más decepcionante y clarificador.

“El informe de Braulio”

En resumen, que la multiplicación del salario de Quico Catalán ha sido aprobada en base a un ‘informe’ (el “informe de Braulio” en la jerga interna del club, aunque oficialmente esté firmado por los despachos Ruiz-Huerta y Crespo y GRA Asesores, Abogados y Auditores) negado a quienes debían tomar la decisión y, como mínimo, modificado y escondido durante los meses posteriores a la aprobación del aumento.

Con todo, lo grave no es que Catalán cobre 66.000, 229.000 o más de medio millón de euros, lo preocupante es que, al margen del FROG, ningún patrono de la Fundación Levante UD Cent Anys -recordemos, con responsabilidad sobre la gestión del club- haya alzado la voz sobre este tipo de conductas, que obviamente, no dejan en buen lugar a la estructura de poder reinante en el Levante UD.

Carlos Ayats (Presidente del FROG – Asociación de Accionistas del Levante UD SAD)

El FROG manifiesta su disconformidad con el momento, la justificación y las cantidades del aumento de salario de Quico Catalán

El FROG – Asociación de Accionistas del Levante UD, que representó anoche a los 390 accionistas del Levante UD que le delegaron su voto en la Junta General de Accionistas del Levante UD, manifestó abiertamente su disconformidad con el momento, la justificación y las cantidades del aumento de salario de Quico Catalán, que pasará de cobrar 229.000 euros al año a asegurarse un mínimo de medio millón de euros anuales por cada permanencia del primer equipo masculino en Primera División.

Tras un panegírico de 27 minutos alabando las bondades del presidente por parte del directivo Braulio Pastor, el FROG tomó la palabra para cuestionar los argumentos ofrecidos. Tomás Pérez acusó a la directiva de ser “ultraconservadores con los objetivos planteados”.

Complementos salariales disfrazados de objetivos

“Con el 12º límite salarial del campeonato”, afirmó Tomás Pérez, “la permanencia es una obligación. No es razonable premiarla con 100.000 euros. En cuanto al bonus de 50.000 euros más por un EBITDA superior al 7%, teniendo en cuenta que el director financiero asegura que va a ser de dos dígitos en los próximos años, se está premiando por algo ya conseguido. Son objetivos excesivamente conservadores, que perfectamente pueden confundirse con complementos salariales asegurados”.

Un informe oculto… ¿realizado por consultoras externas o los propios directivos?

Posteriormente, Carlos Ayats, presidente del FROG, criticó las formas y la nula trasparencia de la directiva granota en este tema. “Para empezar, aquí no se decide nada”, señaló Ayats, “porque el aumento de sueldo ya está aprobado desde el día 5 por el Patronato de la Fundación, poseedor de la mayoría accionarial del club”.

“Además”, prosiguió, “dicha aprobación se llevó a cabo pese a la negativa de la directiva a mostrar el informe en el que se basaba esta decisión a los propios patronos. Dicho informe, según dijo Luis Calero en aquella reunión, había sido realizado, y cito textualmente, por varios consejeros. Hoy (por anoche), se nos dice que ha sido llevado a cabo por consultoras externas e independientes”.

Ayats recuerda que el club ha ingresado, esta década, más de 250 millones de euros en derechos de TV

Así mismo, Ayats reprochó a Pastor que, en su exposición, obviara “los más de 250 millones de euros que ha percibido el club, esta década, en concepto de derechos de TV. Desde su llegada, Quico Catalán ha reducido la deuda en 50 millones, que es lo mismo que el Levante va a cobrar, solo este año, por ese concepto”.

Por otro lado, el presidente del FROG lamentó la comparación del sueldo del presidente del Levante con el de La Liga, Javier Tebas, así como que el Consejo se haya dirigido al propio Tebas “amigo personal de Quico, para preguntarle cuánto debían pagarle”.

“Todo, encima, el año de las promesas incumplidas de la cubierta del estadio y el inicio de las obras de la nueva ciudad deportiva de Nazaret, entre muchas otras. Por todo ello, este aumento está completamente fuera de lugar y muy mal justificado”.

Promoverá una votación sobre los patrocinios de casas de apuestas

En palabras de su presidente, el FROG advirtió, a su vez, de la “incoherencia de luchar contra la ludopatía en la escuela y llevar el logo de BetWay en el pecho”, y anunció la intención del FROG de buscar los apoyos necesarios para someter a votación, entre los accionistas, si debe romperse cualquier vínculo económico con las casas de apuestas.

Junto con el tema de las apuestas, Ayats le recordó al Consejo que llevan años solicitando “la prohibición de fumar en el estadio del Club de los Niños”, algo que el presidente del club, Quico Catalán, se comprometió a llevar a cabo de cara a la próxima temporada.

Las disculpas de Catalán

Por último, cabe destacar que, tras la solicitud realizada y argumentada por el FROG la semana pasada, el Consejo aceptó votar por separado la modificación de los estatutos y el nuevo sueldo de Catalán, quien pidió “disculpas” por no haber llevado a cabo en el tiempo anunciado la obra de la cubierta, si bien dijo “no considerarlo una promesa incumplida”.

A este respecto, Ayats le respondió agradeciéndole sus disculpas, al tiempo que, en todo caso, le solicitó que, “en el futuro, tanto usted como su Consejo se abstengan de comprometerse a lo que no saben si podrán cumplir”.

El FROG solicita a la directiva del Levante UD que separe de la votación, en la Junta General, la modificación de los estatutos, necesaria por imperativo legal, y el aumento de sueldo del presidente, concepto evidentemente distinto

El FROG – Asociación de Accionistas del Levante UD, quiere solicitar a la Junta Directiva del Levante UD SAD que, en la próxima Junta General de Accionistas, que tendrá lugar el lunes 16 de diciembre, se lleven a cabo dos votaciones distintas para las dos decisiones diferentes aglutinadas el punto 3 de la misma.

El orden del día incluye en un único punto, el tercero, tanto la modificación del artículo 15 de los Estatutos Sociales de la entidad, como la fijación de la retribución de los consejeros ejecutivos de la sociedad, es decir, a la postre, el aumento de sueldo del presidente Quico Catalán.

Ambos conceptos no deben votarse juntos, dado que no tienen nada que ver. La modificación del artículo 15 debe realizarse por imperativo legal. De hecho, está pendiente desde la Ley 31/2014, de 3 de diciembre, por la que se modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo, y es más urgente todavía a raíz de la interpretación del Tribunal Supremo de la misma el 26 de febrero de 2018.

No ha lugar, por tanto, el argumento esgrimido por el Consejo de que dicha modificación se realiza “por expreso deseo del Sr. Presidente”. No. Dicha modificación debe hacerse porque la ley obliga a ello, y no es consecuencia de deseo alguno, lo tenga o no, del presidente.

Obviamente, el voto, en este sentido, si no se quiere incumplir la ley, debe ser favorable.

Sin embargo, ello no debería, si se quiere proceder con ética y honestidad, arrastrar consigo el voto favorable a un aumento de sueldo que debe ser suficientemente argumentado y justificado ante los accionistas. Y después, lógicamente por separado, proceder a votarlo.

Confiando en que el Consejo de Administración proceda, lógicamente, a separar ambas votaciones, hacemos llegar el presente comunicado a su secretario, Jorge Lucas.

Te necesitamos: delega tus acciones en el FROG

2019: AVALANCHA DE PROMESAS INCUMPLIDAS… Y 6º AUMENTO DE SUELDO DEL PRESIDENTE

Buenos días a tod@s,

Como algun@s ya sabéis, el pasado viernes, la actual directiva del Levante UD convocó la Junta General de Accionistas, lugar en el que debe dar las explicaciones oportunas sobre la gestión llevada a cabo estos últimos doce meses y en el que se adoptarán las decisiones que seguirán marcando el futuro de nuestro club.

Como tristemente era de esperar, la promesa realizada públicamente en diciembre de 2016 por el actual presidente, Quico Catalán – “Quiero que en 3 años las acciones de la Fundación estén en manos de los abonados”-, no se ha cumplido, y lo que entonces sirvió para intentar justificar y relativizar los movimientos dirigidos a controlar absolutamente la mayoría accionarial del club sin poner un euro, hoy queda evidenciado como una nueva (otra más) falta de palabra de un presidente que ha normalizado el incumplimiento de la misma sin rubor alguno.

Hace 3 años, en la Fundación, apenas se hablaba con la boca pequeña de mantener la mayoría accionarial del club en la misma, e incluso Quico Catalán afirmaba su deseo, como máximo, de conservar “un pequeño paquete de control” que no tenía “por qué superar el 50%”, podía ser “de un 20%, 30%…”.

Hoy, ya nadie, al margen del FROG, cuestiona dentro de la Fundación una realidad que contraviene el objetivo principal del nacimiento de la misma, que era ser una mera herramienta de transmisión de los títulos a los levantinistas, no el regalar a un reducido grupo de personas el control absoluto del club decano del fútbol valenciano.

Pero los hechos son los que son, y ahora mismo, los actuales gestores de Fundación y club han aparcado los motivos que dieron origen a la actual estructura y la han consolidado como inamovible, olvidando la voluntad democratizadora que definió de salida la operación, y limitando de manera peligrosamente grave la transparencia, la necesaria vigilancia, la crítica y la observación de la gestión real del Levante UD.

Todo ello deviene en una realidad más preocupante cuando se analiza en profundidad el presente 2019, año, no lo olvidemos, en el que Catalán ha faltado a su palabra, dada públicamente hasta la saciedad, de no aferrarse públicamente al cargo.

Para desviar la atención de ello, la directiva nos obsequió, en la pasada Junta General, con la filtración interesada a un medio de comunicación afín, apenas dos horas antes del inicio de la misma, de un video de lo que, supuestamente hoy, iba a ser ya el nuevo Ciutat de València. Como bien sabéis todos, nada más lejos de la realidad. Del famoso nuevo estadio que el levantinismo debía estar disfrutando desde el pasado 9 de septiembre, apenas han comenzado las obras. Y de la esperada cubierta, a día de hoy, nada de nada.

Lo mismo sucede con las obras de la futura Ciudad Deportiva de Nazaret, cuya promesa inicial era comenzar en abril de este año que acaba. Después, en diciembre. Hoy, quién sabe. El argumento, que el retraso responde a temas ajenos al Levante UD. Otra media verdad, dado que, como bien sabe la directiva, el proyecto presentado no ha sido aprobado por necesitar modificaciones que deben acometerse, más allá del ok definitivo al Plan Parcial de actuación sobre la zona.

Pese a todo lo anterior, motivos sobradamente suficientes como para estar bien lejos de sacar pecho, la actual directiva acaba de aprobar el sexto aumento de sueldo de su presidente, que ya ha multiplicado por 4 el salario de más de 60.000 euros anuales con el que comenzó hace una década.

La ausencia del (también públicamente prometido hace años) salto de calidad del equipo, la recuperación de un amigo personal del presidente para liderar la dirección deportiva (sin un solo éxito desde que abandonase el Levante UD por haber, en palabras de Catalán, “dejado de ser Manolo Salvador”) y las dudas sobre la idoneidad de una gestión económica que ha llevado al límite salarial al club (imposibilitando pagar esta temporada las mejoras de los nuevos contratos de Aitor Fernández y Paco López, y obligando a vender jugadores antes del próximo 30 de junio por un valor de 17,67 millones de euros) son otros temas que invitan, como mínimo, a la mayor de las cautelas.

Por ello, porque es fundamental que los levantinistas sigamos atentos y haciendo las preguntas, te pedimos que delegues tus acciones en el FROG (es muy sencillo, puedes hacerlo en dos simples pasos). Como sabes, se trata de una delegación puntual, solo para votar unidos en la próxima Junta (las acciones siguen siendo tuyas y mantienes tus derechos, como el descuento en el pase). No es un tema menor, aunque tengas una o dos acciones. Tu apoyo, no lo olvides, es el que nos da voz, el que permite la supervivencia de opiniones independientes.

A tod@s los que año tras año confiáis en nosotros, muchas gracias. Intentaremos, de corazón, estar a la altura. Un abrazo fuerte.

Carlos Ayats

Comunicado oficial sobre la puesta a la venta de acciones del Levante UD SAD

Estimad@s asociad@s,

Buenas tardes a tod@s. Como es posible que ya conozcáis por las informaciones aparecidas en algunos medios de comunicación, en los próximos días, la Fundación Levante UD Cent Anys, de la que el FROG forma parte como uno de sus 23 patronos, va a proceder a poner a la venta 17.877 acciones del Levante UD SAD al precio de 135€ cada una.

Dichos títulos son los ya despignorados en 2013 que restaban por vender en el momento de la paralización de la venta (de cuestionable legalidad, como ya ha manifestado el FROG tanto a través de sus canales habituales como en las juntas generales de accionistas precedentes) acaecida con motivo de la oferta de adquisición del ex presidente José Luis López en noviembre de 2016.

Como figura en nuestros principios fundacionales, una de nuestras aspiraciones innegociables es la democratización real del club, motivo por el que, pese a considerar evidentemente insuficiente dicha puesta en venta, que mantiene en manos de una Fundación creada, recordemos, como mero elemento transitorio, más de un 54% del accionariado del club (es decir, el control del mismo, de facto), no podemos dejar de valorar dicha reapertura del proceso de venta como un paso adelante.

Como patronos y miembros de la Ejecutiva de la Fundación, desde el FROG hemos trabajado intensamente durante estos años en favor de dicha reanudación, constantemente retardada por motivos que, en muchos casos, no hemos compartido.

Tal y como ya hemos expresado en diversas ocasiones con anterioridad, pensamos que la Fundación ha dejado pasar la ocasión, dos veranos consecutivos, de aprovechar la gratuidad por asistencia del pase para favorecer la venta de acciones, y no podemos dejar de recordarlo, tampoco, en este momento.

En cuanto al precio del título, nuestra posición interna siempre ha sido clara: respetando el lógico margen de responsabilidad jurídica, la venta debía realizarse al menor precio posible, con el fin de posibilitar que cualquier aficionado del Levante UD pueda tener, como mínimo, una acción de su club.

En ese sentido, los informes de valoración de los títulos realizados de manera interna tasaban cada acción entre los 414 y los 622 euros, precio totalmente desorbitado y fuera del alcance del aficionado medio.

Es por ello que insistimos en que el precio de venta jamás podía alcanzar dichas cantidades. Teniendo en cuenta que la última valoración contable de los títulos es de 240 euros, se solicitó reclamar al Protectorado de Fundaciones –organismo encargado de avalar la legalidad de la operación- una venta por un precio sensiblemente inferior, teniendo en cuenta que el éxito de la misma supondría la cancelación de los más de dos millones aún pendientes de pago del préstamo a través del cual la Fundación se hizo, inicialmente, con el 74,71% de los títulos del Levante UD SAD.

Inicialmente, se valoró la opción de rebajar el precio hasta los 180€ por título, pero tanto al FROG como al resto de patronos de la Ejecutiva de la Fundación nos seguía pareciendo demasiado elevado para el bolsillo medio, por más que ello ya supusiese un 25% de rebaja con respecto a un valor contable que, en breve, ya será además sensiblemente superior a los 240€ actuales.

Es por ello que, finalmente, desde el FROG queremos agradecer al Protectorado su comprensión y su aprobación de la venta de los títulos a 135€.

Así mismo, desde el FROG hemos velado para que exista un derecho de adquisición preferencial para los accionistas actuales, que queremos sean los primeros en beneficiarse de esta reapertura de la venta a un precio inferior al actual de los títulos.

Además, con el fin de que la compra de acciones se rentabilice, en la mayoría de casos, en la adquisición de los abonos de las próximas 5 temporadas, el FROG ha solicitado al Levante UD, con la aprobación de la Comisión Ejecutiva de la Fundación, el aumento del descuento a accionistas en los pases, como mínimo, de 50€ a 60€.

Dicha solicitud ha sido inicialmente bien acogida por los miembros del Consejo de Administración actual, que no obstante deben ratificarlo en las próximas horas.

Deseando que el nuevo proceso de venta sea un éxito, y poniéndonos a vuestra entera disposición para cualquier duda al respecto del mismo que podáis tener, quedamos pendientes de las inminentes noticias al respecto del inicio del proceso, del cual, obviamente, os iremos informando puntualmente.

Recibid un saludo cordial,

Carlos Ayats

Presidente del FROG – Asociación de Accionistas del Levante UD SAD

El FROG pide una mayor profesionalización del club

El Levante UD SAD crece día a día. Cada año, afortunadamente, presenta un mayor presupuesto y cuenta con un mayor número de empleados pero, ¿verdaderamente aumenta la profesionalidad de la gestión en todas sus esferas?

Por segundo año consecutivo, la evidente carencia de información actualizada en valenciano en los canales oficiales se resolvió en la Junta General  de Accionistas con un pobre (y más que discutible en una entidad con más de 60 millones de euros de presupuesto) “no llegamos a todo”… Es sólo una más de las eternas promesas que nunca llegan (democratización del club, venta de acciones, etc…)

Para colmo, ayer, tuvo que ser un medio de comunicación el que alertase al club de una alineación indebida que, en condiciones normales, hubiera clasificado directamente al Levante UD a cuartos de final de Copa… Pero nadie, en un club en el top 10 nacional en cuanto a número de empleados, cayó en ese detalle a tiempo.¿En qué lugar queda el Levante UD?, ¿se trata de un nuevo ‘error puntual’ o de la enésima muestra de que las cosas pueden hacerse mucho mejor?

Desde el FROG, como Asociación de Accionistas del Levante UD SAD, hemos manifestado desde nuestros principios fundacionales que “la honradez, la profesionalidad y la ética son principios innegociables”, y este es un nuevo caso de falta de profesionalidad.

Enterados por sorpresa, una tarde a toda prisa se ha demostrado insuficiente para resolver una situación enquistada debido a la torpeza del propio Levante UD.

Ahora, al margen de los resultados ojalá favorables de recurrir a instancias superiores, queda exigirle al club una mayor profesionalización en todas sus áreas, así como decisiones alejadas de la búsqueda de la cabeza de turco fácil.

Se trata de un problema estructural que no debe resolverse con parches. Representar al Levante UD significa estar a la altura, y en esta ocasión, han dejado el nombre de nuestro club en mal lugar. Esperemos que sea la última. En sus manos está.

El FROG manifiesta su preocupación por el nuevo endeudamiento del club

El FROG – Asamblea de Accionistas del Levante UD SAD, manifestó ayer en la Junta General de Accionistas su preocupación por la decisión del actual consejo de administración de acometer dos grandes proyectos de enorme impacto económico, a la vez, en los próximos meses, e hizo un llamamiento a no abandonar la prudencia en el gasto que ha permitido un crecimiento sostenido del club en los últimos años.

Tal y como reconoció el presidente del club, Quico Catalán, ambos proyectos van a suponer un gasto, como mínimo, de 40 millones de euros, para los que el club tiene previsto solicitar financiación. Endeudarse con un mínimo de 40 millones de euros, con todavía más de 17 pendientes de pago del concurso de acreedores y 8’4 de deuda con la actual plantilla, supone situar la deuda en cifras similares a las de hace una década, cuando la quita del concurso de acreedores la dejó en 62 millones de euros.

Obviamente, en la actualidad, la estructura del club está mucho más asentada y, al menos en teoría, la remodelación del estadio debe generar nuevos ingresos, pero tenemos bien cerca en esta ciudad el ejemplo del peligro que conlleva querer correr demasiado.

Así mismo, el FROG hizo constar sus dudas sobre la procedencia de utilizar la Junta General y los recursos del club para promocionar a la candidatura única que ayer se sometía a la reelección, proyectando los vídeos sobre dos infraestructuras que suponen un sueño para el levantinismo justo antes de la votación de la nueva directiva.

Tal y como decidió la mayoría de sus asociados, el FROG –que anoche representó a 342 accionistas del Levante UD, más de la mitad de los presentes y/o debidamente representados en la Junta (650, según informó finalmente el consejo tras ser cuestionado por ello)- votó en contra de la nueva directiva por su carácter continuista y ajeno a la sensibilidad de buena parte del accionariado granota. Así mismo, el FROG se abstuvo en los puntos referentes a las cuentas anuales 17/18, el presupuesto 18/19 y la reelección del actual auditor.

Posteriormente, el FROG procedió a trasladar las cuestiones que sus asociados pidieron transmitir al consejo, obteniendo las siguientes respuestas.

1.- Falta de sensibilidad con el valenciano: El presidente, que se disculpó por no tener la soltura suficiente como para responder en valenciano, reconoció un año más que se trata de un aspecto a mejorar por parte del club.

2.- ¿Va a haber iniciativas para fomentar la venta de acciones una vez se ponga ésta en marcha en 2019?: El presidente afirmó esperar “una respuesta masiva” de la afición cuando los títulos salgan a la venta a 135€, y señaló que el club “pondrá en marcha iniciativas que la favorezcan”, si bien no concretó cuáles serán las mismas.

3.- ¿Será el próximo el último año de pase gratis para los socios que acudan a todos los partidos del anterior?: El presidente dijo que es algo que aún no está decidido.

4.- ¿Se está contento con la actual dirección deportiva?, ¿se va a renovar a Tito?: El presidente indicó que es un tema que se debe tratar una vez reelegido el actual consejo.

5.- ¿Se plantea el club medidas sociales como dar el abono gratuito a los parados de larga duración como hace el Villarreal?: El presidente señaló que “complicado”, dado que hace años se llevaron a cabo políticas similares y “tuvimos algunos problemas”.

6.- ¿Podría crearse un aparcamiento para bicis en el interior del nuevo estadio o en los alrededores de acuerdo con el Ayuntamiento?: El presidente ve difícil que pueda ser dentro del mismo por cuestiones de espacio y más factible que se pueda hablar con el Ayuntamiento para crearlo en los alrededores del Ciutat.

7.- ¿Cómo acabó la salida de Hacen al Valladolid?: El presidente reconoció que se iniciaron medidas legales tanto contra el jugador, por incumplimiento de contrato, como contra el Real Valladolid, pero que finalmente se optó por llegar a un acuerdo por el que el Levante percibiría los 250.000 primeros euros de una futura venta y mantendría un porcentaje de los derechos del jugador.

8.- ¿Cuál será la posición del Levante UD si la LFP decide que debe jugar algún partido de Liga fuera de España?, ¿se consultará con los socios y/o accionistas dicha decisión?: El presidente se mostró favorable a que el Levante UD juegue fuera de España, basando su argumentación en el impacto mediático de hacerlo. Así mismo, no negó la posibilidad de poder consultar con socios y/o accionistas dicha decisión.

9.- ¿Se ha llevado a cabo algún acercamiento con el nuevo presidente de la RFEF, Luis Rubiales, dado su afecto por el Levante, de cara al reconocimiento oficial de la Copa de la República?: El presidente reconoció que, hasta el momento, no.

10.- ¿Cuándo va a prohibir el autodenominado Club de los Niños fumar en el estadio?: El presidente reconoció que es un tema que se ha tratado en alguna ocasión de manera interna, pero que todavía no se ha decidido dar un paso “posiblemente necesario”.

Por último, señalar que, al inicio de la Junta General, el FROG trasladó al consejo de administración, y en especial, a Quico Catalán, su deseo de una pronta recuperación del directivo granota Pedro Catalán, padre del actual presidente.

Carlos Ayats (Presidente del FROG)